Manu VELASCO

Maestro con los pies en la tierra y la cabeza en las estrellas.

Segundo mejor docente de España en 2017 en el concurso Educa Abanca.
• Primer clasificado Mejor blog de E-Learning de España y Latinoamérica 2017.
• Premio Escuelas Católicas Castilla y León 2016.
• Manzana de oro premio Eduteca 2016.
• Premio Orientación Educativa con TIC y en RED 2016.
• Premio Espiral Edublogs 2015.
• 2º puesto premio Educa.net 2014.

Estoy cansado, cansado de poner nombres a todo lo que hago, como si el no hacerlo quitara importancia o veracidad a lo hecho. Cansado de que sin una interminable torre de papeleo que justifique cada paso que se dé en una clase nada parezca tener sentido. Cansado de que todo tenga que tener objetivos para que sea considerado algo bueno. Cansado de que todo tenga que llevar la etiqueta de "innovación" sin realmente serlo. Cansado de escuchar que cualquier tiempo pasado fue mejor y ver cómo la gente joven hace méritos para continuar con ese refrán en un futuro. Como si esta "titulitis" o fiebre "naming" absorbiera todo sin dejar espacio a lo importante. Cansado, pero no desilusionado.

Así que he decidido sentarme y sentirme. Sentarme con mis alumnos y aprovechar cada minuto que se me escapa entre los dedos de su infancia. Exprimir hasta la última gota el jugo de su inocencia, aprovechar cada brillo de ingenuidad de sus ojos. Y mirar... mirar las estrellas, mirar sus estrellas. Observar lo que quieren ver en ellas.

Me gusta imaginarme a los docentes como electricistas que ayudan a sus alumnos a poner bombillas en el camino hacia sus sueños. Electricistas que saben que los sueños son una forma sencilla de aprendizaje compuesta de juego, aventura y riesgo gozoso. Que conocen la importancia de tener lo pies en el suelo, pero también lo importante que es poder "dibujar castillos en el aire", ser capaces de imaginar un mundo diferente.